lunes, 19 de enero de 2009

ESTAS CONMIGO

Y donde esconderme en días como hoy en que me duele la vida aunque intente sonreír Evitar que me veas llorar es absurdo pues te encuentras en mí desde que no estás… Si sé que permaneces en el profundo dolor que me ve morir… Porqué llorar huyendo si ahora llevo tu atributo en el ser que me diste Si me conoces tanto que sabes que escalo las cumbres necesarias Pero a veces también me debilito y es la dura lucha interna, que puede conmigo hasta que vuelvo a recordar que reíste conmigo en los días felices sabiendo que tenemos en la vida otros… grises Mandabas tus miradas a querer con la condición original que adornó tu leyenda Destinadas tus manos al trabajo en la armonía de la obra que un Dios te confió Amaste hasta el dolor a la mujer que te regaló la semilla indispensable El adiós prematuro del hijo afligió para siempre la llama de luz que nació contigo
Y quiero decirte que no se fueron tus ojos ni tu mirada calma ni se fue tu voz serena que aquietaba el sonido estridente de los ángeles caídos ni se fue jamás la obra que en la tierra imprimiste Padre, hoy quiero escribirte que mis lágrimas sospechan tu presencia y se que en la paz de tu semblante se refleja la intención de mi sonoro llanto por eso estás tranquilo porque sabes que tu instrucción transformó lo suficiente en mi por ello conoces que mi derrota es solo pasajera porque de ti
y nadie más aprendí, que después del dolor siempre queda la vida.

6 comentarios:

Concha Barbero de Dompablo dijo...

Ana, ahora estoy llorando de verdad. La emoción me embarga al recordar a tío Manolo, al primo Manuel, que dio su vida (dicen que por ayudar a otros) en aquel avión en llamas...

Ay, Ana, qué regalo me has hecho, aunque me duela tu dolor. Ellos están con nosotros, no lo dudes...Te están ayudando. Yo también siento a mi padre en los momentos más decisivos.

Voy a imprimir esta preciosidad para llevársela a mi madre. Siempre habla de su hermano como la bondad en su máxima expresión.

Te quiero mucho

Anuskirrum dijo...

Me alegro prima, que te haya gustado. Sabes que muchas veces o sobran las palabras, o no las hay. En este momento necesitaba explicar los sentimientos que mi padre me provoca. Porque le siento tan cerca...

No dudo que nos ayudan Conchi, y como he escrito, dejaron lo mejor de ellos en nosotros; por tanta calidad, es inevitable recordarlos.

Yo también, un montón.
Dale un beso fuerte a la tía.

Castor dijo...

Compañera:

Que dichoso debe estar ese padre escuchando como llegan tus palabras con el viento, acompañadas del espirítu que seguramente el se esforzó por forjar fuerte.

Las pérdidas, nos hacen recordar a cada momento lo vivas que estamos, pues generan dolor en nosotros los que nos quedamos anhelantes de esa presencia que ha dejado de "ser", de estar a nuestro lado, con nosotros...
Y el dolor es como el frío, nos mueve, hace que estemos alertas, que estemos despiertas, como esperando...

Me has llenado de un sentimiento que me inunda el pecho...


Ana, Gracias por estar tan viva!!!

Anónimo dijo...

Eres increible, en serio ani me parece fastinante tu forma de escribir, tu forma de ser tu forma de compartir con la jente atraves de aqui llegas muy adentro y me pareces unica eres unica y una mujer de los pies a la cabeza por favor creete mas confia en ti mas y sigue compartiendonos y llegandonos tanadentro con cada una de tus palabras por favor no lo dejes nunca valeeeeee ahhh y recuerda que somos muchisimos los que te queremos y que aprendemos de tus palabras guapa un besote enorme ahh la poesia de tu padre me he quedado muda este segurisima que esta orgullosisimo de ti.347

ABRAXAS CADIZ dijo...

Querida Teresa,
tu padre no te dejó. Vive dentro de ti, y dentro de ti sembró sus semillas de amor y bien, que ahora rompen tu tierra en busca del espacio.
Ese quizá sea el motivo de tu dolor. Pero es solo el sublime dolor del parto.
Ahora debes hacer que crezcan, cuidarlas, protegerlas de los malos vientos, regarlas, abonarlas...
Estoy seguro que muy pronto serán árboles que darán flores, frutos y... nuevas semillas que fecundarán la tierra de mucha gente. Sus sombras brindarán sombrío descanso, sus copas albergarán nidos de pájaros con sus cantos infinitos, sus frutos alimentarán a los seres que se acerquen.
Así habrás continuado noblemente la tarea de tu padre, y así permanecerá contigo para siempre.
Siéntete orgullosa y nunca te olvides de sembrar. El tuyo es un destino de nobleza envidiable.

ABRAXAS CADIZ dijo...

Perdón Ana, y perdón Teresa.
Me he dirigido a Ana, claro.
Error de lipotimia, como decían Les Luthiers...